Yo no soy Joyce: Las lecturas de verano

jueves, 9 de septiembre de 2010

Las lecturas de verano

Aunque con un poco de retraso os presento los libros que he leído y que os aconsejo:

El viejo y el mar de Ernest Hemingway: Este es otro de esos pequeños libros que no impresionan por su tamaño pero que dejan una huella en uno al acabar de leerlo. . De forma sencilla escribe sobre la vida dura del mar, la fuerza que nos da el luchar por no perderlo todo, y sobre todo que aunque todo falle la vida continua, queramos nosotros o no.


Un mundo feliz de Aldous Huxley: Tras leer 1984 era obligación leer este libro. Al  comunismo global del libro de George Orwell se  pone, en este libro, un capitalismo mundial, en el que se aparta todo aquello que no es productivo o útil. Todo es creado para su perfecta funcionalidad, aquello que no encaje será aislado de la "civilización".

La muerte de Ivan Ilich de Lev Tolstoi: La muerte del protagonista se usa como motor para contar una vida, la ilusión de la juventud, la madurez de la realidad y al final la trsiteza de una vida perdida. Sútil viaje al alma del hombre.

Atormentada tierra de John Steinbeck (A un dios desconocido): Con ese título es como lo conozco y creo que así lo dejaré. Posiblemente la obra que más he disfrutado y más me ha impresionado. La tierra es un ente que vive, que transmite si se sabe escuchar. En este libro Steinbeck utiliza la tierra para simbolizar las partes de las que está compuesta el alma humana, y donde cada uno los 4 hermanos representa uno de esos aspectos: la tierra, el animal, la civilización, los pecado.

Los santos inocentes de Miguel Delibes: En la época de posguerra, inmersos en el franquismo, Delibes retrata a la vida en los cortijos y de la alta sociedad española. La sociedad de tierra y cuna, pero que también nos descubre a los que les rodean: campesinos y labriegos, en los que todos colaboran para que la vida de los señores sea impecable.

Dublineses de James Joyce: Al tratarse de Joyce es obvio que su obra se desarrolla en Irlanda, en esa sociedad de principios del siglo XX en el que el acohol lucha contra la buena sociedad para poder campar a sus anchas. Uno de esos grandes retraros costumbristas que perdurarán por su gran valor antropológico y social.

La conjura de los necios de Kennedy Toole: A la segunda va la vencida ha sido esta vez mi lema. La primera lo empecé y tuve que dejarlo por mi odio exacerbado hacia Ignatius, el protagonista, y contra el que he tenido que luchar durante toda la lectura por no cerrar el libro o quemarlo. Pero es verdad que si un libro es capaz de   provocar esos sentimientos es por que es un gran libro. debo decir que yo me he reído poco.


Madame Bovary de Gustave Flaubert: Una de las grandes obras de la literatura francesa y posiblemente la mejor obra de amor. Debo de reconocer que la protagonista que me ha recordado muchísimo a Scarlett O´Hara, por esa frialdad, aunque es verdad que Bovary lo hacía en busca del amor. El trato a quien las ama es de desprecio y de interés, hacia los hijos un trato altivo y molesto. Sólo buscan lo que creen que les dará la felicidad definitiva.

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